El Poder de Conectar nace de una necesidad profesional. A lo largo de su más de 15 años de trayectoria en la industria del autotransporte, la veterana de las relaciones públicas Irma Soto cayó en cuenta de que el liderazgo, rara vez llega acompañado de un “manual de herramientas para ejercerlo”.

Sin embargo, la industria del autotransporte, como en la mayor parte del ámbito de los negocios, la competitividad está ligada a la capacidad de los ejecutivos para construir confianza.

De acuerdo con The CEO Reputation Premium, el 44% del valor de una empresa está ligado a la reputación de sus ejecutivos.

Irma Soto, quien ha liderado con talento y responsabilidad, la estrategia comercial, transformación y desarrollo de organizaciones como FOTON México o Volvo Group Trucks, lo sabe muy bien. Y por ello, lanzó el proyecto “El Poder de Conectar”, una plataforma de asesoría para ejecutivos y un espacio de podcast.

Próximamente, Irma Soto está por lanzar la segunda temporada de este proyecto y en el marco de Mujeres Líderes del Transporte, llama a mujeres y hombres del sector a compartir su experiencia y crecer juntos.

“El Poder de Conectar nace con el objetivo de generar un espacio, primero, donde compartamos mensajes que nos ayuden a reflexionar sobre los estilos de liderazgo y proyectos de trabajo. Pero también funciona como un espacio de consultoría, en este espacio apostamos por el valor que tiene generar vínculos reales. Algo que cada vez es más complejo porque estamos inmersos en la automatización, las redes sociales y la tecnología”, explicó la consultora en entrevista con Factor Automotor.

Para la especialista en liderazgo, el reto para los ejecutivos no radica en sumarse a una ola de nuevas tecnologías, sino en entender que hay detrás de cada empresa. Y con base en ello, construir el futuro de su organización o de su propia reputación.

Porque “no hay marca más importante que la de nosotros mismos, la de nuestro nombre”.

En la industria del autotransporte, la confianza tiene una dimensión particularmente tangible. Un operador logístico puede contar con una flota moderna, tecnología de rastreo y procesos eficientes. Sin embargo, cuando ocurre un incidente, el cliente necesita saber quién responderá y cómo se resolverá.

Este momento, clave y de incertidumbre, también forma parte fundamental de la marca que un ejecutivo logra construir. El hecho de que alguien diga “háblale a tal” y que esto sea sinónimo de solución, demuestra el valor indudable de la reputación corporativa.

Sin embargo, la reputación corporativa no se construye únicamente mediante campañas de comunicación o publicidad, sino a partir de decisiones y respuestas.

Para Soto, ese momento también forma parte de la marca personal del ejecutivo.

“La gente confía en el directivo que le va a solucionar”, expresa.

“no hay marca más importante que la de nosotros mismos, la de nuestro nombre”

Reputación, valor agregado clave en el autotransporte

Esto adquiere relevancia en una industria en la que las compañías compiten no sólo por precio, capacidad o tecnología. Sino también por confiabilidad y relaciones de largo plazo.

Un método diferencial

Para Soto, la creación de una marca personal es el eje sobre el cual la confianza en una organización da resultados tangibles.

Por ello, ideó una estrategia efocada en los ejecutivos del transporte. La cual denominó Metódo MARCA.

Éste se basa en conocer hacia dónde se quiere dirigir una trayectoria profesional. Más aún, se basa en identificar la experiencia acumulada y difinir el valor que una persona puede aportar a su entorno.

El método contempla elementos como el mapa estratégico, la autoridad, el relato, la conexión y la acción.

El concepto de relato adquiere especial importancia. Para Soto, no basta con enumerar cargos y responsabilidades en un currículum; también es necesario comprender cómo se consiguieron determinados resultados, qué aprendizajes dejaron y qué capacidades pueden trasladarse a nuevos proyectos.

En el caso de un directivo del transporte, por ejemplo, su experiencia puede ir mucho más allá del puesto que ocupa. La manera en que ha enfrentado una crisis logística, desarrollado una relación con un cliente, gestionado un equipo o respondido ante una interrupción operativa forma parte de la historia que construye su reputación.

La última etapa es la acción. Una estrategia de marca personal, sostiene Soto, pierde sentido si se queda únicamente en ideas, planes o intenciones.

“Si estás creando tu empresa, si tienes una empresa de transporte, tienes tu marca. La gente confía en el directivo que le va a solucionar. El que le va a asegurar que la carga llega, el que responde y resulve. Esa es la marca personal”, explica.

Uno de los clichés al momento de abordar la participación femenina en una industria masculinizada como el transporte yace en la creencia de que éstas deben reproducir los esquemas masculinos.

Sin embargo, Irma Soto considera que es un error, pues asegura que la diversidad puede convertirse en una ventaja. Sobre todo al momento de plantear soluciones o cambiar la forma de liderar equipos.

El Poder de Conectar plantea un método que se basa en reconocer capacidades como la sensibilidad, la intuición y las conexiones como elementos que pueden complementar otras habilidades dentro de una empresa. Eso dice, Irma también forma parte de la infraestructura organizacional.

15 AÑOS A lo largo de su más de 15 años de trayectoria en la industria del autotransporte, la veterana de las relaciones públicas Irma Soto cayó en cuenta de que el.
Irma Soto lanza El Poder de Conectar Irma Soto lanza El Poder de Conectar

Para Irma, la reputación corporativa no se construye únicamente

“La gente confía en el directivo que le va a solucionar”

La inteligencia artificial representa otro de los desafíos que están modificando el trabajo de los ejecutivos.

En el sector transporte, la tecnología ya interviene en áreas como gestión de flotas, mantenimiento predictivo, optimización de rutas, análisis de datos y comunicación. A nivel corporativo, además, herramientas de IA pueden generar documentos, sintetizar información y automatizar tareas que anteriormente requerían horas de trabajo.

Para Soto, el reto está en evitar que la discusión se reduzca al temor de ser reemplazado.

Su propuesta es utilizar la IA como un “potencializador”. Delegar en estas herramientas aquellas tareas que consumen tiempo y reservar para las personas las decisiones estratégicas, la interpretación y la construcción de relaciones.

Desde esta perspectiva, la ventaja competitiva no estaría necesariamente en quién tiene acceso a la herramienta, sino en quién aprende a utilizarla de manera estratégica.

Esto introduce una nueva dimensión en la preparación de los ejecutivos: además de conocer su industria y administrar equipos, tendrán que comprender cómo integrar tecnologías que cambian rápidamente.

La paradoja que identifica Soto es que mientras las organizaciones disponen de más canales digitales que nunca, establecer conexiones auténticas puede resultar cada vez más complejo.

Las redes sociales permiten ampliar audiencias, la IA facilita la producción de contenidos y las plataformas digitales aceleran la comunicación. Sin embargo, ninguna de esas herramientas elimina la necesidad de construir confianza.

Ese es precisamente el espacio que busca ocupar El Poder de Conectar, proyecto que comenzó hace aproximadamente tres meses.

Su siguiente etapa buscará profundizar en las historias detrás de los ejecutivos: no sólo qué empresas dirigen o qué resultados han conseguido. Sino cómo construyeron sus carreras, qué obstáculos encontraron y qué aprendizajes pueden transmitir.

Para una industria como el transporte, acostumbrada a medir toneladas movilizadas, kilómetros recorridos, tiempos de entrega, ventas y productividad, la conversación abre otra perspectiva: las relaciones también forman parte de la infraestructura de una empresa.