Bajaj adquiere el distintivo Hecho en México
Bajaj fortalece su operación en México con una nueva planta, una mayor producción, un desarrollo de proveedores nacionales y una estrategia para incrementar gradualmente el contenido nacional.
El distintivo Hecho en México marca una nueva etapa para Bajaj MotoDrive. De esta manera lo explicó Olaf Sarabia González, CEO de Motodrive, y señaló que el reconocimiento acompaña el crecimiento de la compañía. Además, anunció la próxima apertura de una nueva planta de ensamblado en el Estado de México.
Más allá del distintivo, Bajaj ha buscado consolidar una operación industrial con mayor capacidad productiva y fortalecer su presencia dentro de la industria mexicana de motocicletas. Para lograrlo, comprometió una inversión de 145 millones de dólares destinada a la nueva instalación.
Dicho proyecto elevará la capacidad de ensamblaje de 20 mil a 500 mil motocicletas anuales durante un horizonte de cuatro años. Así, la empresa pretende responder al crecimiento del mercado mexicano y desarrollar una cadena de valor con mayor participación nacional.
Sarabia añadió que el sello también aporta una dimensión adicional a la propuesta de la marca, ya que esto les permite vincular su presencia internacional con una operación productiva en México. Aunado a esto, el reconocimiento genera una historia de crecimiento alrededor de la inversión, el empleo y el desarrollo industrial.
En este contexto, Bajaj identifica una oportunidad para que más empresas mexicanas participen en su cadena de suministro. Por lo tanto, busca incorporar proveedores de componentes, manufactura, logística y servicios especializados, siempre bajo parámetros de calidad, seguridad, productividad, confiabilidad y competitividad.
Para Sarabia, desarrollar proveedores nacionales implica mucho más que encontrar empresas capaces de fabricar determinadas piezas. Ya que la compañía necesita socios que mantengan una calidad constante, respondan a volúmenes adecuados, cumplan especificaciones técnicas y mantengan costos competitivos.
“Bajaj necesita principalmente talento especializado en manufactura, ingeniería, calidad, mantenimiento, logística y cadena de suministro.”
Bajaj busca una cadena de suministro más mexicana
Por esto, Bajaj pretende establecer relaciones de largo plazo que permitan desarrollar capacidades para incrementar gradualmente el contenido nacional de sus motocicletas y sustituir algunas piezas que actualmente llegan desde otros mercados.
Además, la nueva planta puede impulsar empleos directos e indirectos alrededor de la operación. El proyecto contempla inicialmente alrededor de 200 empleos directos, con la posibilidad de sumar hasta 500 plazas adicionales conforme aumente el volumen de producción.
Bajaj necesita principalmente talento especializado en manufactura, ingeniería, calidad, mantenimiento, logística y cadena de suministro. Asimismo, requiere técnicos y personal operativo capacitado en procesos productivos, automatización y mejora continua.
De acuerdo con Sarabia, dicho crecimiento también responde a las necesidades de movilidad que enfrenta México. La motocicleta representa una alternativa para usuarios que buscan opciones prácticas y eficientes frente a los tiempos de traslado y la congestión urbana.
Por ello, la compañía considera que fortalecer la producción nacional puede generar beneficios que van más allá del ensamblaje de vehículos y contribuir al desarrollo de una industria especializada.
La estrategia de Bajaj no termina con la apertura de la nueva planta. Sarabia señaló que el distintivo Hecho en México representa el comienzo de una etapa en la que la empresa pretende construir una cadena de valor cada vez más sólida, competitiva y especializada.

El objetivo apunta a mayor contenido nacional
Para alcanzar ese objetivo, identifican cuatro prioridades: incrementar gradualmente el contenido nacional, desarrollar proveedores mexicanos, fortalecer el talento y la ingeniería local y mantener estándares internacionales de calidad, seguridad, productividad y confiabilidad.
Durante los próximos 12 meses, uno de los principales objetivos será avanzar en la incorporación de proveedores mexicanos. Bajaj medirá ese progreso mediante el número de nuevos proveedores desarrollados, el porcentaje de componentes nacionales y la sustitución de piezas importadas.
Además, Sarabia destacó la importancia de mantener un diálogo cercano con las autoridades. La coordinación entre gobierno y empresas puede ayudar a identificar necesidades de la industria y generar condiciones para nuevas inversiones.
En esa línea, Bajaj busca convertirse en un actor que impulse el desarrollo de una cadena de valor nacional para las motocicletas. Es decir, que más empresas mexicanas cumplan estándares internacionales y atiendan las necesidades de esta industria.
A cinco años, la visión apunta a evolucionar de una empresa que ensambla motocicletas en México hacia un fabricante con una cadena de valor cada vez más mexicana y competitiva. Para Bajaj, el reto consiste en transformar el reconocimiento Hecho en México en mayor integración nacional y en una operación industrial con capacidad para generar valor a largo plazo.






















































