México tiene en Automechanika una plataforma para explotar su potencial manufacturero y ampliar su presencia global: Diego Rammsy
Con más de 50 años de historia, Automechanika se ha consolidado como la feria itinerante más importante para el aftermarket global. Se trata pues de un encuentro en el que proveedores y fabricantes se reúnen, conocen y hacen negocios. Pero sobre todo, tejen alianzas cuyo objetivo primordial es el desarrollo.
Sudáfrica, Shangái, Dubái, Estambul, Yakarta, México y, el epicentro del evento, Frankfurt son las ciudades en las que la industria de repuestos se mueve y evoluciona.
Y es que Automechanika, organizada por Messe Frankfurt en alianza con distintas organizaciones como la INA, es el lugar en el que la aftermarket adquiere presencia y gana competivididad.
Para Diego Rammsy, gerente de Marketing de Messe Frankfurt, Automechanika es ante todo, la puerta de entrada a la globalización de la industria.
Algo que, en el caso de México, es particularmente importante. La razón es simple: México cuenta con la competitividad industrial necesaria para moverse en los mercados globales, pero por falta de conexiones, su movimiento comercial se queda en América, dice.
Rammsy señala que la industria mexicana de autopartes tiene el capital suficiente para llevar su experiencia y capacidades más allá del mercado local y regional. Por lo que Automechanika no debe entender como una “feria”, sino una plataforma que le permita exportar dicha fortaleza.
“En las últimas ediciones hemos abierto un pabellón para América. Lo llamativo es que la mayoría de marcas que lo ocupan son de Estados Unidos. Claro, hay marcas internacional, incluso de México o que tienen presencia aquí como Tech Alliance, Schaeffler o Mann Hummel, pero vemos un potencial particular que México no está explotando. Y estamos haciendo todo lo posible para que en la próxima edición pueda haber un pabellón mexicano o quizá norteamericano”, contó Diego Rammsy, gerente de Marketing de Messe Frankfurt, a Factor Automotor.
La posibilidad de un pabellón norteamericano adquiere relevancia por el peso que tiene México dentro de la industria de autopartes y por las oportunidades que existen para sus fabricantes fuera del territorio nacional.
Para Rammsy, uno de los mercados que podría resultar particularmente atractivo es Latinoamérica, región donde las empresas nacionales pueden aprovechar la experiencia y el nivel tecnológico que han desarrollado.
Uno de los principales atributos que Messe Frankfurt destaca de Automechanika es su potencial para expandir mercados.
Apenas, el 14 de septiembre de 2026 culminó su edición estrella en Frankfurt con 112 mil visitantes provenientes de 173 países y 4 mil 400 expositores de 80 países.
“El evento es más que nada un circuito en el que las empresas pueden generar conexiones más allá de sus mercados tradicionales y encontrar proveedores..”
Una puerta a otros mercados
Las cifras revelan el potencial e impacto de Automechanika Frankfurt. Pero más allá de esta edición central, existen circuitos alternativos.
Apenas terminar en Frankfurt, el equipo de Messe se prepara para el Automechanika Yakarta. A finales de octubre, aterrizan en Uzbekistán y eventualmente el evento llega a Shangái.
Para 2027, la agenda está igual de apretada. Abrirán el año en Riad, Arabia Saudita con su edición Automechanika Ryadh, que se realizará del 11 al 13 de enero de 2027. Luego siguen, Turquía, España, Malasia y a mediados de año, en julio 2027, regresan a México para el INA PAACE Automechanika.
El evento es más que nada un circuito en el que las empresas pueden generar conexiones más allá de sus mercados tradicionales y encontrar proveedores.
Para aprovechar esta plataforma, dice Rammsy, no se necesita ser necesariamente un “expositor”, Automechanika está abierta a compradores, asistentes en general e integrantes de la cadena de valor del aftermarket.
“La feria concentra desde grandes fabricantes hasta compradores independientes y mecánicos, lo que permite que empresas de diferentes dimensiones encuentren distintas formas de participación. Esta característica resulta particularmente relevante para México, donde no todas las compañías cuentan con los recursos o la escala necesarios para montar un gran espacio de exhibición internacional. La posibilidad de acudir como visitante permite conocer proveedores, identificar tecnologías y establecer contactos sin que la internacionalización dependa necesariamente de contratar un stand”, explica.
El potencial internacional de la industria mexicana no significa que todas las empresas tengan necesariamente que salir del país. De hecho, Ramssy reconoce que el tamaño del mercado mexicano todavía representa una oportunidad importante.
La fortaleza de la industria nacional hace que algunas compañías puedan concentrar su actividad en México y aun así encontrar posibilidades de crecimiento. Otras, en cambio, ya tienen interés en establecer relaciones comerciales fuera del país.

México, un mercado excepcional
Esta diferencia es importante para entender el papel que puede jugar una feria internacional. No se trata de asumir que todas las empresas deben exportar, sino de ofrecer un espacio donde cada participante pueda encontrar el tipo de relación comercial que necesita.
Para un fabricante mexicano, por ejemplo, la oportunidad puede estar en localizar un distribuidor en otro país.
En consecuencia, para un comprador, la oportunidad está en encontrar nuevos proveedores. Para una empresa tecnológica, en identificar clientes. Y para una compañía que ya tiene presencia internacional, en ampliar su red hacia mercados donde todavía no participa.
El gerente de marketing de Messe Frankfurt reconoce que el avance de empresas originarias de China, Taiwán y Viertnam han elevado la competencia para las marcas tradicionales.
En particular, señala, algunas empresas asiáticas han llegado al mercado con precios más bajos, generando fricciones dentro de la industria.
Sin embargo, la respuesta de Messe Frankfurt ha sido su firmeza ante los criterios de calidad y solidez de las propuestas comerciales. Independientemente del país, todos los participantes deben cumplir con elevados estándares de calidad.
Dicha competitividad y la transformación del mercado global, obligan a los fabricantes a saberqué están haciendo sus competidores, ubicar el tipo de tecnología que utilizan y conocer la demanda real.
En este punto, una feria internacional como Automechanika funciona también como un espacio de observación de la industria.





















































