ANERPV: de la recuperación de unidades a la inteligencia logística
Con una tasa de recuperación cercana al 80 %, estándares publicados en el Diario Oficial de la Federación y más de 30 convenios de colaboración, la ANERPV redefine su papel en la seguridad logística en México, en un entorno donde el delito evoluciona más rápido que la operación
Durante años, el foco estuvo en localizar unidades robadas y restablecer la operación; hoy, ese modelo resulta insuficiente frente a un entorno delictivo más dinámico y descentralizado, por lo que la seguridad en el transporte de carga en México está dejando de ser un ejercicio reactivo para convertirse en un aspecto predictivo.
Ante ello, la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV), presidida por Luis Enrique Villatoro Martínez, comienza a reposicionarse como un actor que no solo responde, sino que interpreta y anticipa el riesgo dentro de la cadena logística.
“Cerramos con los mejores números de recuperación que hemos tenido. Hoy estamosrecuperando aproximadamente el 80 % de las unidades que monitoreamos en coordinación con las autoridades, particularmente con la Guardia Nacional”, afirmó Luis Villatoro.
Ese nivel de recuperación no solo refleja capacidad operativa, sino también un modelo de coordinación que ha ido ganando profundidad en los últimos años.
Somos la única asociación que se reúne semana con semana con instancias de seguridad para revisar estrategias basadas en datos de inteligencia que nosotros mismos generamos”
Del rastreo a la estandarización del riesgo
El avance de la ANERPV no se limita a la operación en campo. Parte de su estrategia pasa por construir un lenguaje común para medir y gestionar riesgos dentro del sector.
“Logramos colocar el estándar 1694 relacionado con el análisis de riesgo en el sistema de comercio exterior, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 24 de noviembre”, señaló el presidente del organismo.
“Este estándar alcanzó el nivel cinco dentro del sistema de evaluación del Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales”, añadió.
La creación de estos estándares introduce una variable que históricamente ha sido débil en la logística mexicana: la homologación de criterios. Sin ella, cada actor interpreta el riesgo de forma distinta; con ella, la toma de decisiones comienza a apoyarse en marcos más consistentes.
De forma paralela, el entorno delictivo ha modificado tanto su geografía como su forma de operar.
Una parte importante
de la actividad delictiva está pasando del ámbito federal
al urbano y también está cambiando
su modo de operación
Este desplazamiento amplía la exposición en puntos donde antes el riesgo era menor: zonas de carga, paradas intermedias y entornos urbanos donde la logística se vuelve más fragmentada.
“El sector de alimentos y bebidas representa casi una tercera parte de los objetivos de los grupos delictivos. También hemos visto incrementos en el robo de electrónicos y en el sector automotriz. Por su parte, el sector automotriz tiene una afectación importante en el estado de Michoacán, mientras que los electrónicos se concentran en el centro del país y en las rutas que conectan con el norte”, precisó.
Luis Villatoro mencionó que ahora los socios ofrecen análisis de inteligencia que permiten identificar patrones espaciales y temporales de conducta, modos operativos, así como los productos que presentan mayor incidencia de robo y sus respectivos destinos.
En este rubro es donde ocurre el cambio más relevante: la seguridad deja de ser un punto del trayecto y se convierte en una capa transversal de toda la operación logística.
La seguridad como variable de continuidad operativa
El segundo eje en la evolución de la ANERPV está en la integración de información entre actores del sector.
“La intención es que la asociación se convierta en un hub de comunicación entre autoridades y los distintos actores de la cadena logística, donde hoy ya tenemos más de 30 convenios de colaboración”, indicó Villatoro.
La construcción de este tipo de redes permite reducir uno de los principales riesgos del sector: la toma de decisiones con información fragmentada. En un entorno donde el delito cambia rápidamente, la velocidad con la que circula la información se vuelve tan relevante como la tecnología que la procesa.
“Hubo una disrupción en las cadenas de suministro y las operaciones se tuvieron que detener de forma preventiva para no exponer ni a los operadores ni las cargas”, explicó.
Este tipo de interrupciones confirma que la seguridad ya no es un tema aislado, sino una variable que condiciona directamente la continuidad del negocio.
“El principal desafío sigue siendo la delincuencia organizada que atenta contra las cadenas de suministro. Por eso es fundamental trabajar en coordinación con las autoridades para reducir estos riesgos y garantizar carreteras más seguras”, advirtió.
De cara a 2026, la asociación plantea fortalecer certificaciones, capacitación y su vínculo con organismos del sector.
“Necesitamos trabajar en conjunto en seguridad en carreteras, en coordinación con autoridades y en el uso de inteligencia para proteger activos y mercancías”, afirmó.
El papel de la ANERPV comienza a redefinirse en paralelo a la transformación del entorno logístico en México. El rastreo vehicular sigue siendo una herramienta relevante, pero ya no es suficiente por sí sola. Frente a un sistema donde el riesgo cambia de forma constante, la ventaja competitiva ya no está únicamente en reaccionar, sino en entender antes que otros dónde está el problema y cómo se mueve.