ZF y Rolls-Royce avanzan en el desarrollo del primer híbrido de uso militar

Bajo el proyecto denominado MGCS, Rolls-Royce Power Systems y ZF desarrollan el Powerpack, el primer sistema híbrido para vehículos terrestres de combate, el cual podría comenzar a probarse a inicios de la década de 2030

ZF y Rolls-Royce Power Systems avanzan en el desarrollo de la primera unidad híbrida de uso militar: Powerpack. El proyecto, de concretarse con resultados exitosos, podría suponer el reemplazo de plataformas actuales como el Leopard 2 y el Leclerc.

Bajo el proyecto Main Ground Combat System (MGCS), ambas compañías desarrollan de manera conjunta el Powerpack, un sistema de combate ágil, potente, eficiente y compacto.

En particular, ZF se encarga de desarrollar la plataforma con un sistema de accionamiento que será empleado en la primera unidad híbrida europea para vehículos militares pesados de oruga.

Las pruebas preliminares han mostrado resultados positivos para ZF, que ya avanza en la creación de una transmisión de dirección con potencia electrificada. Dicha plataforma facilita las maniobras en terrenos difíciles y mejora el desempeño de la unidad gracias a un sistema de refrigeración híbrido, uno de los primeros en su tipo.

“Con el Sistema Principal de Combate Terrestre, las naciones europeas asociadas están invirtiendo en tecnología de defensa moderna y también en la estabilidad a largo plazo”, señaló Andreas Moser, miembro de la junta directiva de ZF.

El encargo, realizado por la Oficina Federal de Equipamiento de la Bundeswehr, sitúa a Rolls-Royce Power Systems como el principal contratista, mientras que ZF se encargará de una de las piezas tecnológicas más complejas: el sistema de transmisión electrificada.

Se trata de uno de los proyectos más ambiciosos de la década, pues marca el inicio de una etapa de electrificación en la industria militar.

Vehículo híbrido de combate

El nuevo Main Ground Combat System (MGCS) contará con un motor de 10 cilindros en V (10V), desarrollado bajo la serie mtu 199 de Rolls-Royce. Se trata de un motor de alto rendimiento diseñado para soportar cargas pesadas.

Cabe señalar que la serie mtu 199 es una línea desarrollada específicamente para vehículos militares terrestres, cuya familia incluye plataformas como el Leopard.

El motor combina electrónica avanzada con la robustez que exige el campo de batalla. Se basa en un sistema de inyección diseñado para operar con múltiples tipos de combustible, incluso de baja calidad.

MOTOR
0 V
POTENCIA estimada
0 kW

El propulsor genera alrededor de 1,100 kilovatios de potencia mecánica, lo que constituye la base de un sistema híbrido con una potencia estimada de 1,400 kW.

El enfoque Military-Off-The-Shelf (MOTS) adoptado en la serie 199 permite construir una cadena de suministro más resiliente y escalable. Los primeros prototipos del Powerpack se probarán antes de que finalice esta década, con una posible producción en serie a partir de inicios de 2030.

Una transmisión avanzada de ZF

Mientras Rolls-Royce Power Systems desarrolla la unidad de potencia, ZF se encarga del sistema de transmisión.

Los avances muestran que ZF ha desarrollado la transmisión eLSG 5000, una solución altamente eficiente con superposición continuamente variable, diseñada para vehículos de combate de oruga.

Esta transmisión incorpora asistentes avanzados de conducción y seguridad, como control electrónico de conducción, frenado y dirección, además de recuperación de energía. Integra un generador eléctrico y una función que permite al vehículo girar y maniobrar con mayor precisión en entornos urbanos o complejos.

Desde el punto de vista energético, la transmisión puede recuperar energía durante determinadas maniobras y reutilizarla para alimentar el sistema de propulsión eléctrico, mejorando el desempeño general.

El proyecto MGCS incorpora otras innovaciones técnicas menos visibles, pero igual de críticas. No se trata solo de desarrollar una unidad, sino un ecosistema completo orientado a ampliar las capacidades de defensa de Europa.

El programa contempla sistemas de armas, sensores integrados, controles de comunicación interconectada y una arquitectura digital de mando.

El MGCS aspira a convertirse en la nueva referencia tecnológica del combate terrestre europeo. Si el proyecto cumple sus objetivos, el resultado será más que un nuevo tanque: una plataforma que combina potencia, electrificación y arquitectura digital, diseñada para un campo de batalla donde la energía, los datos y la movilidad serán tan decisivos como el blindaje y el armamento.