ZF y Rolls-Royce Power Systems avanzan en el desarrollo de la primera unidad híbrida de uso militar: Powerpack. El proyecto, de concretarse con resultados exitosos, podría suponer el reemplazo de plataformas actuales como el Leopard 2 y el Leclerc.
Bajo el proyecto Main Ground Combat System (MGCS), ambas compañías desarrollan de manera conjunta el Powerpack, un sistema de combate ágil, potente, eficiente y compacto.
En particular, ZF se encarga de desarrollar la plataforma con un sistema de accionamiento que será empleado en la primera unidad híbrida europea para vehículos militares pesados de oruga.
Las pruebas preliminares han mostrado resultados positivos para ZF, que ya avanza en la creación de una transmisión de dirección con potencia electrificada. Dicha plataforma facilita las maniobras en terrenos difíciles y mejora el desempeño de la unidad gracias a un sistema de refrigeración híbrido, uno de los primeros en su tipo.
“Con el Sistema Principal de Combate Terrestre, las naciones europeas asociadas están invirtiendo en tecnología de defensa moderna y también en la estabilidad a largo plazo”, señaló Andreas Moser, miembro de la junta directiva de ZF.
El encargo, realizado por la Oficina Federal de Equipamiento de la Bundeswehr, sitúa a Rolls-Royce Power Systems como el principal contratista, mientras que ZF se encargará de una de las piezas tecnológicas más complejas: el sistema de transmisión electrificada.
Se trata de uno de los proyectos más ambiciosos de la década, pues marca el inicio de una etapa de electrificación en la industria militar.