Movilidad rumbo al Mundial:
el transporte público debe dejar
un legado duradero en México
La llegada de la Copa Mundial de la FIFA 2026 representa uno de los mayores retos de movilidad para las principales ciudades del país. Con millones de visitantes previstos y una alta demanda de traslados hacia estadios, centros turísticos y zonas urbanas, especialistas del sector advierten que las soluciones que se implementen no deben ser temporales, sino convertirse en infraestructura que beneficie a la población a largo plazo.
Así lo señaló Nicolás Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad, quien destacó que el país tiene la oportunidad de aprovechar este evento internacional para fortalecer sus sistemas de transporte público.
Tenemos que empezar a pensar en sistemas de transporte que no sean únicamente soluciones para una situación como un Mundial, sino que se queden como beneficio permanente para la sociedad”.
El directivo explicó que el desafío logístico será considerable, ya que el torneo atraerá a cientos de miles de visitantes que se moverán no solo hacia los estadios, sino también en zonas urbanas y turísticas.
“Tenemos que implementar sistemas que permitan mover a cientos de miles de personas. No se trata únicamente de quienes irán al estadio a ver un partido, sino de visitantes que estarán recorriendo las ciudades sede”, explicó.
En este contexto, algunas de las ciudades anfitrionas ya han comenzado a desarrollar proyectos de movilidad para atender la demanda que generará el torneo. Estados como Nuevo León y Jalisco han impulsado distintos planes de transporte, mientras que en la Ciudad de México se contempla la implementación de nuevas rutas de trolebuses y autobuses eléctricos.
Sin embargo, Rosales subrayó que el verdadero reto será definir el uso que tendrán estos sistemas una vez que concluya el evento deportivo.
Lo importante es pensar cuál será el destino final de esos proyectos. Muchas ciudades que han organizado eventos como Juegos Olímpicos o Mundiales desarrollaron sistemas de transporte que después beneficiaron permanentemente a su población”.
Un sistema que aún enfrenta retos
A pesar de los avances en algunos proyectos de movilidad urbana, el sector del transporte público en México enfrenta todavía importantes desafíos estructurales, especialmente en materia de renovación de flota.
De acuerdo con Rosales, aún existen miles de unidades que superan los 20 años de vida útil y que operan bajo esquemas tradicionales conocidos como “hombre camión”, donde un solo propietario administra la unidad.
“Tenemos todavía vehículos con más de veinte años de operación que deben ser renovados. El proceso ha sido lento porque el sector tiene que transitar de un modelo de hombre camión hacia empresas de transporte más profesionalizadas”, explicó.
Durante los últimos años se han sustituido entre cinco mil y seis mil unidades antiguas por aproximadamente dos mil vehículos nuevos de mayor capacidad; sin embargo, el especialista considera que el ritmo de renovación sigue siendo insuficiente.
En el caso de la Ciudad de México, estimó que aún es necesario retirar alrededor de cinco mil o seis mil microbuses para modernizar el sistema de transporte colectivo.
El papel de la tecnología y la planeación
Para avanzar en la transformación del transporte público, Rosales considera fundamental incorporar herramientas tecnológicas que permitan mejorar la planeación y operación de los sistemas de movilidad.
En ese sentido, la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad mantiene un diálogo permanente con autoridades, operadores, fabricantes, académicos y especialistas para impulsar proyectos viables y sostenibles.
“La asociación funciona como un espacio de vinculación entre autoridades, operadores, armadoras y especialistas. A partir de ese diálogo hemos presentado propuestas para mejorar la movilidad en eventos masivos como el Mundial”, comentó.
Una de las iniciativas planteadas consiste en establecer puntos específicos de ascenso y descenso de pasajeros que permitan reducir el uso del automóvil particular durante el torneo.
“Queremos que las personas lleguen a un punto donde puedan dejar su vehículo y tomar transporte público que los lleve al evento y los regrese al mismo sitio. Eso ayudaría a evitar congestionamientos y mejorar la movilidad urbana”, explicó.
Financiamiento, regulación y subsidios
La modernización del transporte público en México requiere atender diversos factores estructurales, entre ellos políticas públicas que impulsen la inversión, mejores esquemas de financiamiento, regulación adecuada y mayor uso de tecnología.
Además, el especialista advirtió que es necesario revisar el modelo tarifario para garantizar la sostenibilidad del sistema.
“El proceso es multifactorial: necesitamos políticas públicas que incentiven la inversión, financiamiento, formalización del sector y tecnología para hacer más eficientes los sistemas. Además, el transporte público no puede sostenerse solo con la tarifa; se requieren subsidios para modernizarlo”, explicó.
Un motor de movilidad y desarrollo
El transporte público juega un papel fundamental en la movilidad diaria de millones de personas en México. Según datos de la última Encuesta Origen-Destino disponible, en la Ciudad de México se realizan más de 34 millones de viajes diarios, de los cuales cerca de 12 millones corresponden al transporte público concesionado.
“El transporte público es un motor de desarrollo económico y social. Es el medio que permite a las personas llegar al trabajo, a la escuela, a los hospitales o a los centros productivos”, explicó Rosales.
No obstante, el sector enfrenta también un déficit importante de operadores.
“Tenemos un faltante cercano al 30 % de conductores en el transporte público, lo cual es un problema global que también afecta a México”, señaló.
Ante esta situación, el directivo destacó la importancia de incorporar a más mujeres al sector, tanto en la operación como en la planeación de los sistemas de movilidad.
Las mujeres han demostrado ser operadoras muy eficientes, con mayor cuidado de las unidades y mejor atención al usuario. Sin duda, su participación puede fortalecer al sector”.
Mirar más allá del Mundial
Aunque el Mundial representa un reto inmediato para la movilidad urbana, Rosales insiste en que el país debe aprovechar este momento para impulsar cambios estructurales en el transporte público.
“Estamos a pocos meses del Mundial y el sector transporte está listo para colaborar con las autoridades. Pero lo más importante es pensar qué viene después del evento y cómo estos proyectos pueden mejorar permanentemente la movilidad de las ciudades”, concluyó.