Con un fuerte respaldo, Augusto Ramos se convierte en el nuevo presidente de la CANACAR

Augusto Ramos tomo protesta como nuevo presidente de la Cámara el pasado 2 de marzo con un llamado a la unidad y un impulso sin precedentes para el sector que no sólo buscan mejorar su competitividad, sino incluir a los pequeños y medianos empresarios

Con sólo 39 años, Augusto Ramos Melo se convirtió en el nuevo presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), con una propuesta que apuesta por la unión del gremio y el impulso a la competitividad del sector.

Acompañado de 30 de los más altos representantes del Gobierno federal y el sector, Ramo Melo tomó posesión del cargo en un evento enmarcado en la Expoforo Movilidad 2026.

Invitados como Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico, y Francisco Borrego Adame, presidente de la Comisión de Transporte del Senado, así como Miguel Ángel Martínez Millán, expresidente de la Cámara, presenciaron un momento histórico: Es la primera vez en 20 años que el líder de la CANACAR es elegido democráticamente.

La llegada de Augusto a la presidencia de la CANACAR marcó un momento histórico y de relevo generacional. En el que predominará la inclusión de los pequeños y medianos transportistas, los hombres camión, así como ese impulso que el sector tanto necesita.

“Representamos 3.8% del PIB, más de 2 millones de empleos directos, 6 millones de indirectos. Movilizamos más de 80% de las mercancías. Por eso nosotros queremos seguir siendo competitivos y el factor humano es primordial. Porque si no hay hombres no hay camiones y si no hay camiones, tampoco mercancías ni economía. Tenemos que seguir trabajando por ellos” dijo visiblemente emocionado Augusto Ramos, durante su primer discurso como presidente de la CANACAR.

Un presidente de territorio

Desde ahí, Augusto dejó claro que su prioridad será volver al sector más competitivo a través de una estrategia que contempla la inclusión de las pequeñas empresas, el diálogo con el gobierno y el respaldo a sus agremiados.

Por ello, Augusto promete ser un presidente de “terreno” al que no se le verá mucho en las oficinas, sino en el terreno donde el transporte vive y respira.

Por su parte, Rómulo Mejía, quien se convirtió en vicepresidente de la CANACAR, subrayó que el gremio se encuentra en un punto de inflexión, especialmente en su relación con los socios de América del Norte, por lo que reiteró su respaldo total al nuevo presidente.

Augusto Ramos, presidente de la CANACAR_ frase

Los pilares de su gestión

En la toma de protesta, Ramos Melo no sólo habló como presidente, sino como un estratega consciente de que el autotransporte genera el 3.8% del PIB nacional. Por ello, recordó que cada producto que llega a una mesa mexicana o que cruza las fronteras pasa, invariablemente, por las manos de un transportista.

Somos la arteria vital de México”, sentenció Ramos.

Su visión para el periodo 2026-2029 al frente de la CANACAR es la de un presidente de territorio con una ambiciosa agenda que incluirá cuatro ejes principales:

Unidad gremial
Integrar a los afiliados y no afiliados. Trabajo territorial, manteniendo presencia en todas las regiones donde existentes delegaciones de la CANACAR. 
Seguridad
Trabajo con el Gobierno federal para fomentar la seguridad en carreteras y la cultura de la prevención. Además, se buscará que las investigaciones por robo al transporte de carga se judicialicen para evitar la impunidad.
Creación de paradores seguros
Desde la CANACAR se impulsará la construcción de paraderos seguros donde los operadores puedan descansar. 
Competitividad
 Buscarán hacer del autotransporte un sector más competitivo y atractivo para la inversión nacional y extranjera procurando la facilidad logística. 
Augusto Ramos, presidente de la CANACAR

Por ello, Ramos Meló refrendó su llamado a la unidad como pieza clave del fortalecimiento del sector.

“Desde el día uno, el proyecto busca sumar a todos los transportistas del país. De cualquier tamaño, región o especialización. Ser un presidente de territorio: estar en delegaciones, en carreteras, en el sentir de los operadores. De nada sirve tener buenos vehículos si no tenemos operadores que puedan conducirlos. Capacitación, condiciones y eficiencia: competitividad es el sello que vamos a poner. Ser competitivos en el autotransporte significa un país más atractivo para la inversión, no solo extranjera: también para que los mexicanos reinviertan con certeza en la competitividad del país” Augusto Ramos, presidente de la CANACAR 

Joven agudo, hábil y conocedor del sector, Ramos inaugura una nueva etapa para la CANACAR que estará marcada por el trabajo de campo y la transparencia.

Muestra de ello, es que Augusto prometió entregar un informe de labores sobre los primeros 100 días de su gestión.

Su compromiso con la creación de un Órgano Interno de Control revela un perfil que valora la transparencia institucional como herramienta de crecimiento. Su reto personal será demostrar que la democracia interna puede traducirse en resultados tangibles antes de que se cumplan sus primeros 100 días como nuevo presidente de la CANACAR.

Al concluir su toma de protesta, la sensación general en la Expoforo Movilidad 2026 era la de un ciclo que se cierra en vísperas de uno nuevo.