Con sólo 39 años, Augusto Ramos Melo se convirtió en el nuevo presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), con una propuesta que apuesta por la unión del gremio y el impulso a la competitividad del sector.
Acompañado de 30 de los más altos representantes del Gobierno federal y el sector, Ramo Melo tomó posesión del cargo en un evento enmarcado en la Expoforo Movilidad 2026.
Invitados como Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico, y Francisco Borrego Adame, presidente de la Comisión de Transporte del Senado, así como Miguel Ángel Martínez Millán, expresidente de la Cámara, presenciaron un momento histórico: Es la primera vez en 20 años que el líder de la CANACAR es elegido democráticamente.
La llegada de Augusto a la presidencia de la CANACAR marcó un momento histórico y de relevo generacional. En el que predominará la inclusión de los pequeños y medianos transportistas, los hombres camión, así como ese impulso que el sector tanto necesita.
“Representamos 3.8% del PIB, más de 2 millones de empleos directos, 6 millones de indirectos. Movilizamos más de 80% de las mercancías. Por eso nosotros queremos seguir siendo competitivos y el factor humano es primordial. Porque si no hay hombres no hay camiones y si no hay camiones, tampoco mercancías ni economía. Tenemos que seguir trabajando por ellos” dijo visiblemente emocionado Augusto Ramos, durante su primer discurso como presidente de la CANACAR.
Un presidente de territorio
Desde ahí, Augusto dejó claro que su prioridad será volver al sector más competitivo a través de una estrategia que contempla la inclusión de las pequeñas empresas, el diálogo con el gobierno y el respaldo a sus agremiados.
Por ello, Augusto promete ser un presidente de “terreno” al que no se le verá mucho en las oficinas, sino en el terreno donde el transporte vive y respira.
Por su parte, Rómulo Mejía, quien se convirtió en vicepresidente de la CANACAR, subrayó que el gremio se encuentra en un punto de inflexión, especialmente en su relación con los socios de América del Norte, por lo que reiteró su respaldo total al nuevo presidente.